Xwyz

La expedición

Nadie pudo recordar

el orden correcto de las cosas

cuando el camino

por el que vinimos

dejó de existir. El calor

nos adormecía

entre las escasas sombras

que hallábamos. Despiertos

y confundidos por la noche,

un roble usó sus ramas

para enterrarse y apuntar

con sus raíces hacia la luna.

Nuestros pasos fueron mermando

entre el murmullo que recorría el viento.

Aunque íbamos a pie ya habíamos

perdido el contacto con la tierra

y sobrevolábamos la bruma.

Sumergidos en el fondo

de una cápsula de aire, libres

y atrapados, nos desvanecimos

en el instante infinito fuera

de las leyes naturales.