El pecado devoraba su cuerpo y alma
Se arrastraba entre el lodo y fango
La depresión incesantemente tocaba
Para que alcanzara su rango
Era como un trapo desgarrado
Donde la tela se desprendía
Por el viento que ha azotado
En un huracanado día
La presión lo consumía en sus aguas
Estaba en un callejón sin salida
Lo había perdido todo,
no le quedaba nada
Cuando lo fatal se lo llevaba
Entre el oscuro pensamiento,
El crucifijo de su pecho lo llamaba
Para que se fuera su tormento
Se postró de rodillas en aquél lugar
Implorando otra oportunidad,
Aún no se quería marchar
Sin haber saldado su maldad
AUTOR ( OSLER DETOURNIEL )
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