Mirta Elena Tessio

¡¡HAY UN SILENCIO VACÍO!!​

¡¡HAY UN SILENCIO VACÍO!!​

Hay un silencio vacío y una muy cruel impotencia.

Me alejo hacia la nada donde todo es olvido

no hay tierra que acorrale el dolor tan temido

ni aquel lamento de Brel, que cobije esta ausencia.​

Ni mis versos de papel borran tal imprudencia

la de dar riendas sueltas en un renglón prohibido

y una pena olvidada se espeja en mi querido

corazón que aún late la formidable insistencia​

de creer la manera que a mi vida llegaste.

 

Ya no pienso ni dudo, solo librarme quiero

de aquello que lastima porque me amordazaste

y estuve en la penumbra detrás de un limonero

bebiendo el jugo amargo que en tu copa brindaste.

No me quejo, me alejo de un ritual lastimero.​

Yo elevaré mi copa porque al fin apagaste

la flor que marchita no huelen en tu librero.