LOS 59
El día de su funeral yo aporté,
como granito de arena, un hombro
más para elevar el féretro
y conducirlo en andas camino del cementerio,
y hasta lo alto del nicho más alto,
justo cuando se encontraba cerca
de cumplir sesenta años. Y recuerdo que fue
un peso sólido, contundente y punzante,
de los que producen, también en el pensamiento,
un dolor bastante hiriente.
Gaspar Jover Polo