Quieren encerrar el amor en un solo dia, como si fuera posible volcar el mar en un vaso. O estrechar el sol de la mañana en un frágil rayo o un beso en una jaula sin lengua, fuego ni labios.
Quieren detener el viento y hacerlo soplo y reducir la primavera a una flor o un canto. Definir el universo en tres palabras y un sentido y apartar de la mente todo posible significado.
Pero el amor desborda el día y el mar el vaso, el sol de la mañana en un ramo infinito de rayos. El beso es una eternidad vestida en dos segundos y el viento es ancho y hondo como abril y mayo.
La primavera es universo en flor y todo el canto, una ola inmensa que arrastra palabras y significados. Ella es el amor y el amor es ella, desnuda y húmeda, antes, durante y después del acto de todos los actos.