A la vera transparente
de una figura encantada,
las horas hacen parada
sobre un viejo adolescente.
Y con la mirada al frente
lleno de arreglos y apaños,
asoma en los aledaños
un pueblo y su colorido,
parece un bebé dormido
protegido por los años.
.
Permanece custodiado
y de espaldas al futuro,
brisa fresca y aire puro
tienen al tiempo varado .
Poco o nada allí ha cambiado,
quizá solo el día a día
de serena compañía.
A sus pies con suavidad
el agua baña la edad
de un presente con pasado.
.
Allí vive con el frío,
allí vive con el Sol,
todo es un bello crisol
de reflejos sobre el río.
No hay un espacio vacío
en esa bella postal
dibujada en vertical.
Miravet descansa mudo,
evitando su desnudo
con muros de blanca cal.
.
Poema: Ramón Bonachí
Óleo : Claudi Bonachí.
Pueblo de Miravet.