Hernán J. Moreyra

\"Para un Tango Oxidado\"


Qué triste lluvia de domingo,
parece un tango oxidado,
débil lamento de un pueblo
que en silencio es olvidado.

Qué concurrente discrepar
de gotas atormentadas
por la tormenta...
Y la tarde se pausa
en gris desacelerado.

Qué tierno abrazo al animal
tierno, peluche compañero
de soledades; sobre la siesta
de gris veranotoñal.

Transcurren las horas, rebosantes
de agua, llorando tristezas
y perezas; la lluvia no cesa,
incesantemente sisea en el piso
y no abriga el eclipse de la idea insulsa.

Una luz difusa, obtusa se niega
a salir, pues en el pasar líquido
y gris lamento, devoción de convento.

¡Qué tarde lluviosa y copiosa!
Solemne y sin color, que lamenta
hoy este impotente encierro...
Parece en silencio
un pueblo durmiendo.



Hernán J. Moreyra