Ha pasado mucho tiempo y no logro olvidarte,
cierro los ojos y vuelvo a encontrarte.
Los recuerdos regresan, no quieren partir,
como si lo último en mí siguiera en ti.
Se aferran al alma, no quieren soltar,
lo que algún día no supe dejar.
Y aunque duele aceptar lo que ya se perdió,
más dolía quedarme donde no era yo.
Era difícil vivir sin tu calor,
pero más difícil vivir sin valor.
Sentirme pequeño, quedarme a esperar
el día en que un día te ibas a marchar.
Y te fuiste sin mirar atrás,
como algo que nunca iba a regresar.
Pasó tanto tiempo, y al fin entendí,
que también hay vida lejos de ti.
Que el mundo no acaba si tú ya no estás,
y que puedo seguir, aunque duela más.
Hoy solo agradezco lo que terminó,
el amor que un día en mí se quedó.
Gracias por irte, aunque dolió,
porque al final aprendí a vivir sin ti.