Una vez fuimos niños
Pero ya no recordamos
Mucho menos meditamos
Cuántas huellas se quedan grabadas
En esa arcilla suave y fresca
Con su propia capacidad y talentos
Hecha para crecer en amor al servicio
Alma grande en cuerpo frágil
Que en espera de una oportunidad
O simplemente un espacio
Se queda varado en un mundo
Aferrado al pasado o presente
De adultos renuentes precisamente
A buscarles una oportunidad
O a compartirles su espacio
Espíritu impoluto en origen
Que el tiempo torna vil y dañino
Conforme define su consistencia
Cuando el alfarero es torpe y grosero
Y es que pasan por tantas manos
Cayendo heridos y al final olvidados
Hasta que las sombras los cubren
Desarrollando en ellos algo funesto
Porque como adultos pensamos
Que no somos responsables de otros
Porque como adultos negamos
Que el futuro tenga forma de niño