FRANCISCO CARRILLO

cuanto tonto¡

Me propuse buscar tontos

creyéndome que no había

y encontré el primer día

un montón, sin saber como.

 

Hubo tontos en poesía

en trabajos, hubo tontos

en el cine los veía

en los bares y en los toros.

 

Justo al mismo despertarme

por la ventana pasaban

por esquinas de las calles

por colegios, por posadas.

 

Entonces lo tuve claro

que los tontos no se buscan

porque están amontonados

negando tener su culpa.

 

Hubo tontos por barrancos

por montañas y por valles,

los hubo por las ciudades

y en los pueblos olvidados.

 

Los hubo montados en barco

en autobuses y aviones

algunos, con instrucciones

eran tontos bien formados.

 

Me empeñé buscar a tontos

cuando están en todos lados

y aunque quieras ignorarlos,

nuevos tontos aparecen.

 

Hubo listos atontados

otros tantos con razones

por entender, que proponen

entre tontos ser mas sabios.

 

Yo que tampoco soy listo

y de tonto voy sobrado

ahora se, que sin buscarlos

los encuentras a montones.

 

Tontos, tontos y negados

disfrazando su ignorancia

dan de listos importancia,

siendo aún mas atontados.

 

Hoy los vi, igual que ayer

el buscar no es necesario

cuando un tonto crees perder

otros cien has encontrado.