Juan Iscar

Jesús misericordioso

Jesús misericordioso y amado

dame de tu Espíritu sin medida

que el alma con amor es ascendida

y lleva el mundo real a tu reinado.

 

Herido fui buscando en el sagrario

el pan, que del espíritu es alimento,

pan de amor amasado en el tormento

del árbol que dio fruto en el calvario.

 

Por beber de la fuente de la vida

me acerqué al manantial de tu costado

encontrando al Amor enamorado

manando caudaloso por la herida.

 

He querido vivir de tu alegría

tomando de ese bien inagotable

para sanar el daño interminable

que en mi duelo interior se mantenía.