Entre las sombras te busco,
con delirante obsesión,
y me invade gran dolor
en el vacío me consumo;
la nostalgia, no lo dudo,
es herida que quedó,
y me pinta de arrebol
el ocaso de mi mundo;
no sé qué hacer sin ti,
y me muero lentamente
sin una solución hallar;
por qué no aprendí a vivir,
sin tu presencia; no quiere,
mi alma, más ya continuar...