Adoradom

Un destino profetizado

Un mozo caminando,

A una anciana, se encontró,

Tras un arbusto caída,

Y pensando que herida estaba,

La ayudo,

En mis manos se apoyó,

Y sentada en una piedra,

Finalmente, me hablo,

Joven, relato,

En tu futuro, he visto,

Una joven,

De bella hermosura,

Y gran corazón,

Una joven,

No enriquecida,

Con valor e intenso amor,

Y cariño,

Será rubia como el sol,

Con ojos color mar,

De buena familia,

Y muy respetable,

Como ella,

Ninguna encontraras,

Igual,

Te enamoraras,

En el instante.

Largo camino os queda,

Cuídate de malandrines,

Y gente bandolera,

Que a vuestro paso,

Se mostrarán,

No, con buenas intenciones,

Armado de amor y sabiduría,

Así es, como los vencerás,

Y por patas huirán.

A la dama,

De un asalto librarás,

Buena suerte,

Te he de desear.

Continuo camino,

Malandrines y malhechores,

Y otros, por el camino encontré,

Que verbal y psicológicamente,

De encima me los quite,

Sin heridas sufrir.

Tras una larga caminata,

En la lontananza, observó,

Una carroza, con problemas,

Cuatro bandoleros asaltándola,

Con cara tapada,

Y trabucos cargados,

A una bella dama,

Intimidaban.

La dama, auxilio pedía,

Rubia como el sol,

Y sin pensarlo,

Su auxilio atendí,

Golpeado fui,

Y ellos también, por mí,

Desarmados, huían,

Malherido quedé,

Sin importancia darle.

La dama, se me acerco,

Y en ese instante,

Me enamore,

Era un sol radiante,

Con tonos, de color del mar,

Con un gran corazón,

Que, del pecho,

Se le salía.

Momento aquel,

En que, de la anciana,

Me acorde,

Razón tenía,

En su predicción.

En la carroza, me montaron,

Continuando viaje,

La dama,

De mí, no se apartaba,

A su casa me llevo,

En todo momento,

Me cuido y curo las heridas,

A su padre conocí,

A su madre y toda la familia.

Pasado el tiempo,

Nos enamoramos,

La mano pedí,

Y ella acepto,

Su padre,

La mano me dio,

Y la bienvenida a la familia,

Un domingo,

En iglesia privada,

Un sacerdote,

Nos casó,

La familia pletórica estaba,

Y a dios,

Las gracias le dí,

Por poner a la anciana,

En el camino,

No la volví a ver,

Si llegará a verla,

Las gracias le daría,

Por ponerme a un Ángel,

En mi vida.