VER CAER
Centrado en ver caer la tarde,
me he sentado frente a la esbelta
y azul cordillera, bien surtida
de farallones de piedra, ¡Qué hermosa luz de sol
empequeñeciéndose pendiente arriba
y a punto de sumirse
en este lado de acá, en el del olvido, en el de
cosa intangible e invisible,
carcomida y vencida por el tiempo!
¡Qué hermoso ver la tarde así,
desvaneciéndose, escapando,
de perfiles cada vez menos precisos!
Gspar Jover Polo