He pecado y soy consciente,
Mas de lo hecho no me arrepiento;
Soy un hombre, y también miento
De maneras siempre diferentes.
He jurado muchas veces amor en vano
Y he dormido mil noches en camas ajenas;
No existe la mujer que me ponga cadenas,
Ni que sea difícil o se entregue temprano.
Me encantan las ilusas, me causan mucha risa;
Es un placer adicto que yo no me explico,
Siempre soy sincero, solo busco pasarla rico
mas pierden la cabeza si me quito la camisa.
A solas hablo conmigo, mas mi propia voz me inquieta,
y en el duelo del alma mi conciencia murmura:
¿Qué importa tu pecado, si la rima es tu cura?
y maldigo aquella rima que me convirtió poeta.
Por eso jugaré de nuevo, apostando a la suerte,
aguardando el arribo de mi amigo el karma;
Que si una mala apuesta se me roba el alma,
dirá mi biografía: \"Escribió su propia muerte\"