Siento cómo mi alma se pierde
en este helado y oscuro sentimiento.
Siento cómo mi corazón se encoge
bajo esta tristeza que me abraza cada noche.
Siento cómo mi sonrisa se apaga lentamente
en tu ausencia,
cómo mi alegría
se volvió una fría agonía.
Siento este profundo peso que me hunde
cuando tus pequeños recuerdos cruzan mi mente.
La soledad se adueñó de mí
y terminó siendo mi más fiel compañía.
Siento, noche tras noche,
cómo te extraño un poco más,
y duele saber que no hay nada que pueda hacer
para traerte de vuelta a mi vida.
Siento mis mejillas humedecerse
con un mar infinito de llanto
que nace desde lo más hondo de mi corazón.
Y siento cómo, en este abismo, mi corazón
no deja ni un segundo de gritar,
con dolor, con pena, con llanto:
“TE EXTRAÑO”.