Recuérdanos como somos
y no solo como ahora nos vemos
Recuerda el momento
en que abrimos el cielo
y plantamos bandera.
Arrugas y canas
devengamos del tiempo
Invirtiendo en risa y paciencia
del amor y su ciencia
de promesa y convenios.
Recuerda la noche del barco
y aquel monólogo eterno.
Recuerda el hurto
de mi primer beso
y el supuesto pan pobre
que mandaste a comprar.
Tu tortuguita de mármol
el siete, tres, cuatro y cero
lo que escribía en tu piel
con mis dedos
las cenas de patio
y los besos del mar.
Y cuando por fin callado al sepulcro
mis párpados no quieran saludar el día
Recuerda que este cómplice de vida
no te ha dejado de amar.