Mil vaggio

Consagración.

He consagrado a ti mis más profundos anhelos, cada ápice de amor, cada pensamiento que ilustra nuestras escenas, solo a ti que cuando ríes el tiempo se reinventa, a ti que me ves con los ojos de Afrodita, tu mujer verde y florida, solo tú que dejas tu aroma aun en la distancia, que me amas en cada rincón de tu existencia, que me sueñas y me imaginas, luz que buscas la rendija entre mis ojos y mi alma, a ti te pertenecen mi noche y mis manos, la boca y la pasión de mi carne.
He consagrado a ti mi vida.