Ese, tu divino amor, me llegó del cielo.
Jamás rogué, por ello, nunca he creído.
Hoy, al no tenerte, no tengo consuelo.
En verdad, no sé por qué tú, has huido.
**-**
No vale la pena maldecirse y culparse.
El amor va y viene dijo mi sabia abuela.
No vale la pena, por ello, empecinarse.
No obstante, el desamor deja secuelas.
**-**
La ceguera ante lo real, te obliga a ver.
Todo mal paso nos cobrará, sin dudas.
Ante ese mal amor, no hay que volver.
Si hay traición te enfrentarás a un Judas.
**-**
¡Toda cuota de amor depende del dador.
El genuino amor, jamás esconde su furor!