Cenizas al viento
pletóricas de humildad,
gozando de la libertad
que de vivo carecí.
Livianas cenizas,
nacidas de las trizas
de mi mortal materia.
Cenizas confidentes
del viento y la lluvia,
del mar y la tierra,
del día y la noche.
Cenizas al viento
que besan la hierba,
que rozan tu falda,
que surcan los campos
y abrazan los mares.
Ya no duele nada
porque ya no estoy aquí.
Sin tristeza ni lamento,
ahora solamente soy
cenizas al viento.
© R. Rodrigo (2013)