Me faltaron abrazos..
Nadie vio tus batallas.
Nadie escuchó tus silencios.
Pero sobreviviste.
Te rompiste,
dudaste,
lloraste en noches eternas…
y aun así, seguiste.
Aprendiste que no todos se quedan,
que algunas ausencias también enseñan,
y que la fuerza nace justo
donde más dolió.
Hoy lo sabes:
lo que casi te destruye
fue lo que te hizo renacer.
El universo nunca soltó tus manos