¿Qué nos llevaremos
si la vida pasa tan cierta
como imposible detenerla?
El presente nos hace atesorar
y temer,
prepararnos para un futuro
incierto.
Nuestro legado puede quedar
reducido solamente
a una breve semblanza
o fotografías en un ordenador.
Pero si fuimos extraordinarios
en la coherencia,
y quisimos con pasión
a los que nos rodearon,
sobrarán las fotografías.
A ellos les bastará la memoria.
© Juan Andrés Silvente López