Después de tanto tiempo escuchar mi nombre en tu boca fue como un relámpago en el cielo, haciendo ruido en mi corazón, retumbando en mis oídos, haciendo temblar mi cuerpo, erizando mis bellos , enchinandome la piel, con escalofríos en el cuerpo, agitando mi pecho, que tan poderosa es tu voz y lo que despierta en mi, que con solo el sonar de mi nombre en tus labios causas terremotos en mi ser.
Como ese abrazo interminable cuando te conocí, temblaban nuestros cuerpos de emoción, de nervios, de alegría, se reconocían en el tiempo y la distancia, como si se necesitaran desde siempre, como si embonaran dos piezas de un rompecabezas fundiéndose un con el otro, así de mágico y extraordinario es lo que siento cuando estás cerca de mi.
Que cortos los días cuando estoy contigo y que eternos los segundos cuando te pienso desde lejos, añorando el tiempo a tu lado, esos momentos sagrados cuando me siento vivo, cuando estoy a tu lado.