Tiempo Que Se Agota
Aún están grabados en mi mente
tu vista de espalda al lago artificial,
leyendo tus poemas –
aún estás presente entre dos de esas jaulas.
No esperes sacar del rosedal
rosas cuando el invierno se apriete –
el tiempo no se detiene,
ni espera a quien no se mueve.
Las sendas rojas que caminamos
ya se están cubriendo de hielo,
los espejos torcidos
ya no reflejan nada más que el frío.
Las jaulas vacías
ya no suenan como antes –
el eco se va,
como el agua en el desierto.
Fotografiamos lo ausente,
pero los tigres no vuelven
a jaulas que se desmoronan,
los elefantes no esperan
por sendas que se olvidan.
El tiempo se agota como el sol en la tarde –
cada minuto que pasa
es un pétalo que se cae,
una golondrina que no regresa.
El amor que te contiene,
que te tiene guardado como el roble fuerte –
no esperará para siempre
las rosas que no se plantan.
Si no te apuras,
cuando llegues a la glorieta más alta,
ya no habrá nadie esperando...
Solo el hielo de un tiempo
que se fue sin volver.
Autor: Antonio Pais
La Paz (Córdoba) Argentina._
Dpto.San Javier._