Mª Pilar Luna Calvo

ENCADENADA

Encadenada y presa,

huyendo en un navío sarraceno,

las argollas no me tiran,

tengo alas en mis brazos

que no piden permiso.

Si te leo el alma

habrá grietas en los muros,

danzarán mis manos buscándote

con la duda que se cuela,

sin empujones,

entre el litoral de tus ojos

y la libertad que soñamos.