Mar dulce
Vos sabés que ando por estas aguas
con la memoria mojada de sal
Bajo el cielo de Montevideo
veo luces que hablan de vos, no me hagas mal
Mar dulce, me enseñaste a querer
con la brisa del sur y el vaivén
Llevo tu nombre en la piel, como un café
que no puedo beber sin volver a arder
Recuerdo el cerro de cristal y niebla
y tu risa mojada en la vereda
Pero el viento del Plata me ha robado
la promesa que hicimos los dos.
Y si cruzo el charco en una noche de luna
será para encontrarte en la otra orilla
Porque el amor no entiende de fronteras
sino de puentes que el río no olvida.
Mar dulce… me enseñaste a querer
con la brisa del sur y el vaivén