PENDIENTE
He recorrido las más altas montañas,
esas cuestas que están dentro de uno,
esas pendientes que cuestan subir.
En lo más alto llega la hora de bajar,
entre las pendientes y el abismo.
En el lugar desconocido de vivir,
en ese momento que no sabes,
subiendo, bajando, dilapidando.
Desperdigando el alma a trazos,
en las propias rocas de ser uno,
en las aguas de mi sangre bravía.
Es hora de descender las pendientes,
es hora de decir adiós a las montañas,
es hora de bajar a donde nadie ha ido,
es el momento de dejar las maletas y salir.