Cansa la espera
y el claustro interno
del beso que se prolonga,
acusamos al tiempo
o la distancia que en silencio
mata el deseo
que sobre el sueño
posa y descansa.
Yerta la boca
el corazón aún palpita
en su interior
a la espera
carne sangre cuerpo
con un deseo
poder besar
ya no sus labios
sino el alma que a ella
evoca
¿Y, qué dirá esa cruel indiferencia?
La que todo mata
pero aún en sus ojos
se puede ver la gloria.
malopoet.blogspot.com