Maria elizabeth Freire

Hide and Seek

 

​Te escondes en tinieblas blanquecinas,

sin dejar huella,

apenas el peso leve de tus pies.

¿O será que habitas allí,

donde el tiempo se anuda en las cortezas?

 

​Sigo contando: 8, 9…

Casi salgo.

 

​Mis ojos entrecerrados

se abren lo justo para encontrarte:

sentado en el sillón de mimbre,

con tu agua con harina.

Ready or not, salí.

​Al cruzar el umbral,

la tierra bajo mis pasos aún cruje;

la lluvia no llega.

El paisaje se rompe ante mis ojos

y ya no sé dónde te ocultas.

​Te busco donde sé que ya no habitas.

Te buscaré esta noche en el sueño,

donde pueda palparte:

sigiloso, entre la luz y la ceniza.