Juan Roldan

Soledad

Soledad, fría cuchilla

que amputando indiferente

me arrancas del alma parte.

 

Estilete puntiagudo

que hiendes mi corazón

con yerto acero endurecido.

 

¿Qué pecado cometí,

que te cruzó en mi camino?

¿Acaso te merecí?

 

Tal vez mi fortuna seas;

Y a tu lado he de vivir,

Si así lo quiere mi sino.

 

Mas no por eso renuncio

A trazar otro camino

que enderece mi destino.