Bajo el testigo silencioso
de la luna,
entre el pulso y el aliento
de cada letra,
y aunque este milagro
que me sostiene
sea un camino sin respuesta,
siendo consciente
de la multiplicidad
que habita en toda vida,
bajo los pies del universo
ya soy múltiple
y en todas partes,
y al amparo de la noche,
bajo la vigilia de la luna,
hecho de la materia
que me sostiene,
amigo del silencio,
voy hilando cada día,
desde lo más hondo posible
de mi propia esencia...
lo que al mismo universo,
por orden natural,
le pertenece.