DANA JOAQUIN LOPEZ

Para vos, que a veces te olvidás quién sos

Hay algo en mí
que busca aprobación todo el tiempo.
 
No siempre se nota,
pero está.
 
En lo que digo,
en cómo me muestro,
en lo que elijo compartir
y lo que no.
 
Como si necesitara
que alguien confirme
que estoy bien así.
 
Que valgo.
Que alcanza.
 
Y es agotador.
 
Porque aunque llegue,
aunque me digan que sí,
dura poco.
 
Y ahí me doy cuenta
de algo que no es tan lindo aceptar:
 
que capaz no estoy buscando solo amor...
estoy buscando validación.
 
Que alguien de afuera
me dé lo que no termino de creer adentro.
 
Y no es debilidad,
es ser humano.
 
Pero tampoco es libertad.
 
Porque cuando vivo así,
dependo.
 
De miradas,
de respuestas,
de señales.
 
Y me pierdo.
 
Capaz el camino es otro...
más silencioso,
más incómodo también:
 
empezar a creer lo que Dios dice de mí
aunque nadie más lo esté diciendo.
 
Aunque no haya aplauso.
Aunque no haya respuesta.
 
Y quedarme ahí.
 
Aprendiendo
que mi valor
no se negocia
con la mirada de otros.