Rafael Parra Barrios

El ocaso de la Luna

 

El Ocaso de la Luna

​Cuando el cuerpo 
se hizo de cristal
y se llenó de años,
la vista se puso nublada... 
de tanto antaño.
Mercedes María, 
con su honor intacto,
pidió al Señor la paz 
bajo su santo manto.
​Se durmió una madrugada
en el Barquisimeto magno;
una nube liviana voló 
el celeste cielo,
dejando en su herencia, 
su impronta y su ejemplo.