Marcela Passo

DONDE SIEMPRE

 

Remolino de agua

causante de mi asombro,

al punto que al mirar la luna

te interrogo

acerca de tu verdadero nombre;

si es ría, si es paz, o fantasía.

 

Yo estoy con él, y tú,

inquieta navegante

de mi orilla

me saludas,

cautelosa y silenciosa como siempre.

 

Tal vez sea tu sol

el novio que cobija

en su regazo

tus silencios.

Tal vez lo sea

el viento

que te ayuda

a trasladarte.

Tal vez sea mi pueblo…

Tal vez sea la luna

tu consuelo.

 

Yo ya me voy.

Tú volverás a estar

aquí por la mañana.

Podré volver a verte

al caer el sol.

La noche será cuna

de tus sueños.

Estarás para siempre.

Donde siempre.