Negarse podrá a si mismo el doliente,
cuando una palabra sabor u olor
le grite a su pecho algo, sin valor:
El corazon no miente.
Pero es la logica de las palabras y su poder,
¿No sabes tú de ese supremo dolor,
No sabes tú de esa emoción que comienza a arder,
No sabes tú, gentil hombre, del amor?
Ayunara en tiempo vivo y no encontrará
por cielo mar y tierra alimento,
o cura, o remedio, que sanará
lo que dentro suyo, que a un momento
Sin querer quererlo, sin quererlo dios
O sin quererlo el diablo, siquiera parará.
Es lo que te hace sufrir tan lento, que si os,
Cortasen la soga que os cuelga impíos,
O si sin ojos volvierais, sin amor, luna hiena.
Incluso así, no creo que solucione vuestra pena.
Mas, lo cierto es que es una cadena,
Que como enfermedad traicionera;
Que ni abajo ni arriba, ni rapido ni que demore,
O que Aunque el angel se enamore,
Pierde su inmortalidad