Vive detrás de las rejas pasa de dia rezando; lleva en su alma una pena que la consumen por dentro.
Entre el deber y sus ansias vive la hermosa mujer
llevando por dentro un hermoso querer.
Sale a la calle contenta cantando bien bajito y con una sonrisa, va pensando en sus ansias de pecar.
Ella es una mujer, una monja enamorada entre el deber y sus ansias ella eligió ser mujer.
Va llegando a su destino en busca de su pecado, toca a la puerta nerviosa y le abre un caballero, la toma por la cintura y un beso le da en la boca.
Ella, con su sonrisa nerviosa y tantas ganas de amar se enreda entre sus brazos y le dice sin titubear, invitame a pecar quiero pecar contigo, invitame a pecar o sino te invito yo.
Entre las rejas de aquél convento y la carser de ése amor ella prefirió ser mujer y conocer el disfrute del pecado original, y entre los brazos de su amado fue feliz y aprendió que amar asi de tal manera, no es pecado sino un disfrute total y desde ese momento cambiò su traje de monja por el traje del pecar.
PD: Soy verdad -verdad impura-, transparente, sin recodo: no puedo ser de otro modo, ni transformar mi estructura en mis entrañas fulgura la obsesión de un pensamiento que es hambre sexual que siento en mi cerebro encendida es incurable mi vida: ¡soy y seré de sexo hambriento!
CopyrightDerechos©Reservados