Eres mi pecado más grande,
mi lujuria hecha de carne,
ante ti me rindo,
por ti en sombra ilumino…
y si un día te lo preguntas,
si muero de amor por ti…
no sabría explicarlo con calma,
porque lo que siento no es lento,
es un fuego que no avisa,
que me consume por dentro…
llegaste sin hacer ruido,
pero hiciste eco en mi alma,
y desde entonces tu nombre
vive donde antes había calma…
te pienso sin darme cuenta,
como si fuera natural,
como si mi mente entendiera
que contigo todo es más real…
y no es solo lo que provocas,
es todo lo que haces en mí,
es esa forma tan tuya
de volverme débil y fuerte a la vez, por ti…
porque contigo no hay lógica,
ni intento de escapar,
hay ganas que me superan
y me enseñan a soltar…
a dejar de ser quien era,
a caer sin condición,
a perderme en tu mirada
sin miedo a la perdición…
y si alguna vez lo dudas,
si esto es juego o verdad…
mírame cuando te pienso,
ahí lo vas a encontrar…
porque cuando se trata de ti,
no sé amar a medias ya,
todo lo que soy es tuyo…
y contigo quiero estar