Juan Iscar

Resurreción del Señor

Oh Dios, quebraste el misterio de la muerte

y en el templo se rasgó el enorme velo.

Se elevó tu persona en el alto cielo

y a la insondable muerte heriste de muerte.

Eres la luz que ilumina nuestra vida

y das sentido a la existencia terrena.

Tú, mi Señor, arrebataste la pena

al alma y sembraste esperanza, nacida

de la resurrección predicha y patente

por incontables milagros y visiones.

Se hizo tu cuerpo radiación explosiva

y en el lienzo grabó imagen permanente.

¡Cuántas pruebas, cuántas notorias razones

has dado para que la fe siempre viva!.