Los Celos Del Alma
Yo nunca tuve que pensar
que no podía darte nada –
te di el dolor y la locura,
y también la calma, el hogar.
Yo nunca creí que el amor fuera alcanzar –
sabía que era entregar,
y eso hice sin medida:
te di todo lo que tenía, y más.
No faltaba nada de mi parte –
yo te di.
Lo que faltaba estaba en vos:
tus celos de costado te cegaron,
tu ego y tu orgullo no te dejaron,
ver lo que late en mi ser,
lo que vive ahí, guardado y verdadero.
Y ahora cuando quisieras volver,
cuando el alma te grite que esto no está bien,
la Kármica no te lo permite –
porque estás enredado en algo que no te conoce,
con alguien que no te deja ser vos mismo,
que apaga tu luz para encender la suya sola.
Yo sí podía ser esa pareja sencilla,
feliz con lo que teníamos –
pero vos no pudiste,
porque nunca dejaste de pensar,
que había algo más allá,
nunca supiste ver lo que tenías frente a vos.
Yo nunca quise que dos fuéramos uno –
sabía que siendo dos,
podíamos hacer grande lo nuestro.
Pero vos te quedaste en la idea,
mientras yo te miraba cerca,
siempre cerca, aunque vos te sintieras lejos.
La flecha que siempre señaló
que yo soy tu otro lado,
hoy sigue ahí –
Porque mi camino está encendido,
con fuego propio que nunca se apaga.
Si tú supieras ahora
lo que es dar sin medida,
si aprendieras lo que faltaba en vos,
si entendieras que el amor no es alcanzar sino compartir –
¿Tú querrías volver a empezar?
Tú serías el que buscaría
ese amor que yo siempre te di –
porque yo te di todo._
Autor: Antonio Pais