Profundo como la inmensidad
del mar y centelleante como
estrella sobre el océano...
Así mi desconcierto en el acierto
de no entender tu misterio.
Voluminosa mujer venida del cielo,
de las ideas, que en mi desvelo
revela el camino de ardiente sino.
Mas la esperanza apátrida de sincera
convalecencia en la esencia de las cosas.
Eres esa hermosa extasiada y como
una diosa reposas en el corazón
y la fe de los guerreros del eterno
y buscado pensamiento.
¿Dónde tendrás tu candil? Luminosa.
Tu luminiscencia de ciencia, que
se basa y teoriza con la verdad,
hermana libre de creación,
evolución y locución.
Palabra hecha verbo y acción
de revolucionar condición.
Profunda como la calma
y la certeza de saber lo correcto;
recta búsqueda de la forma eterna
y reminisciente, que es la famosa
e iluminada: Sabiduría.
Jaher
*Poema Reeditado