pani

A UNA DIOSA OLVIDADA...

Joven...

de cabellos áureos,

 

Que viertes tu sonrisa

en la copa deslucida

de la vida,

 

Dime amada mía

donde ocultas...

la rosa primorosa

Que mi pecho guarda,

 

Yo sé...

que la tarde deshoja

Tu belleza,

de perla herida...

En la copa del olvido,

 

Mientras entre acacias

Vespertinas...

Tu nívea mano

acaricia  brevemente,

el pecho generoso...

que mi alma inflama.