Jesús Ángel.

El equipaje.

 

Cuando la caída y la derrota  
se vuelven oportunidad  
y, tras la oscuridad,  
se abre la luz.

Cuando entiendes que lo bueno  
no cae del cielo  
y que el equilibrio  
hay que ganárselo.

Cuando comprendes que la vida también es un juego profundo  
y que todo puede ser cuestionado.

Cuando descubres que lo aparente nunca agota lo real.

Cuando dejas de caminar distraído,  
ajeno al latido de la vida,  
y caminas por  
el bosque de la vida  
sin auriculares.

Entonces te quedas con lo esencial,  porque lo demás ya te sobra  
y no forma parte de tu equipaje.