Como la mariposa preservada en la piel
cuyo exoesqueleto es rígido al tacto fino
la ternura brotada es taxidermia húmeda
un proceso para nunca petrificarse.
Hubiera preferido la forma dura y fugaz
de conservación disminuyéndose a poco
con la flexibilidad inquieta de volar,
ese insecto que se escurre entre el árbol verde.
Sigo picándome la memoria y aquí sigues
frotando el lente de la cámara por donde
mi nervio óptico registro tu imagen fiel,
aquella que esta sin intervención química.
porque merecer la vivacidad del recreo
la autenticidad de los vínculos etéreos
todavía no he tenido mis conclusiones y
temo que permanezca así de ti, inmóvil.