Te quiero para mí solo cada madrugada que falto también yo
además de la emoción, porque todo se me escapa siempre
de alrededor dejándome hasta sin alma para sentirme un poco libre.
El placer es todo mío cuando recibo por el aire
algún otro de tus besos, y los pido ya en exceso
en la cama que podrás encontrarme bien abierto a su sensualidad.
Sin ni una única duda de nuevo haremos el amor
hoy si ambos aún tenemos de ello la necesidad enorme...