Te conocí una mañana
vendiendo la prensa
en esa plaza de Río Cuarto
que nos convocó tantas veces
Te vi hoy en una tapa
de una revista
antes de conocerte
Venías por la vereda
sola, traías la prensa
Sin miedo, eras dueña del futuro,
eras dueña de tus sueños
Tu juventud era tu tesoro
y tus ideales tu reino
Venías sola por la vereda
acompañando la multitud
que venía por la calle
Llegando al cuartel de policía
Te detuviste, sin miedo,
le ofreciste al consigna
la prensa
\"No puedo recibirla\"
dijo casi con pudor
del que se siente derrotado
y ya no puede golpear más viejas
Te conocí en una plaza, vendías la prensa,
pasaron cuarenta años
La Vida no espera
No me arrepiento de esa mañana
ni de estos cuarenta años
donde nos pasó la Vida entera...
PD: Dedicado a Adriana, militante de la FJC, y mi compañera de toda la vida...