La presencia de la naturaleza enaltece la mañana, y observo el color de tus ojos tan hermosos como la infinita canción, alegre entre tus labios rojos.
Tus ojos tienen el color café cuando se le presenta el Sol por la mañana, refractando la luz entre dulzuras simpáticas y el buen querer para enaltecer nuestras asañas.
Deseo que el Sol alumbre tus ojos para que observes mi corazón , tan latente y rojo como tus labios adornados en medio del rosal; todo cubierto de tu alegría para cubrir mi ansiedad de amarte.
Solo escucho el sonido de tu jovial sonrisa e iniciar el proceso indescriptible en cuanto a la espera del deseo oculto del sentir; quiero que me entregues tu cuerpo moldeado entre las flores de jazmín.
Mis manos surcan tu piel erizada y suave, la cual desbrocha la ropa pegada a tu cuerpo tan femenino y dulce como la miel sabrosa y curativa; quiero sentir tu pasión en medio de la mañana furtiva.
Finalmente describo tu amor como el jardín tan seguro, y reluciente entre tus brazos que colma mi alma tranquila; llevándome a correr hacia tu regazo ya hecho fuego.
RIVAS JOSE
Barinas Venezuela
04-04-2026