Estas palabras
se escurren
por mi boca,
bailan,
gozan, se apoyan
las unas
con las otras
y se desmenuzan.
Ya no son
penosas;
ahora se estiran,
se malforman
y su forma final
es el resultado
de las sumas
y las restas.
Ya no saben
por quién
alegrarse:
si por la vida
o la muerte,
si por el amor
o el odio,
si por el lecho o el
sentimiento,
o al \"te amo\"
que desde el inicio
de este poema
ha estado en la
punta de mis labios.