Cuanta tristeza la mía
Ser yo tan filosófico
y tan pésimo poeta;
Obligado he vivido
En monstruosa tragedia:
No poder contar
La pura verdad,
Incapaz de tergiversar
Lo que llamamos realidad.
En poemas ha de ir vestido,
Pues desnuda es escandalosa
Siempre en verso,
Nunca en prosa.