Una canción solitaria,
desde una presencia humana en la cercana orilla,
yo la escuchaba con el alma,
pero de verás que no sabría decir bien de qué forma...
Pero la melodía de su música,
iba creando un fuego en espiral en mis entrañas,
y aunque no creáis mi historia,
os diré que, se me expandía con mucha paz y bonanza...
Su canción nueva como el alba,
reflejaba toda su melancolía de una especial manera...
lejos del fondo de ella misma,
se me adentraba en tono sencillo hasta la piel de mi alma...
Como júbilo en congoja,
así me parecía su música destrenzada y armoniosa,
en el éxtasis tan sumida,
que me resultaba emocionante por su fruición mística...