La noche se retira,
dejando huellas en tu piel
sueños compartidos en silencio.
La luz asoma en la ventana
y yo, a tu lado, descubro
el misterio de un nuevo día.
Tus manos tibias entre las mías,
la promesa de un suspiro,
la certeza de que la magia
vive en cada instante
que despierto a tu lado.
Nos envuelve el aroma
de café y de esperanza,
y en tus ojos adormilados
encuentro respuestas
a preguntas que nunca me atreví a pronunciar.
Cada amanecer contigo
es un enigma hermoso,
un regalo envuelto en brisa y luz,
porque aún en la rutina
hay secretos que solo entiendo
Al mirar tus ojos.
Así, entre caricias suaves
y murmullos de amor,
descubro, cada día,
los misterios al amanecer
que solo existen
cuando despierto con el reflejo de tu mirada.